Los milagros tardan en llegar
el mismo tiempo que tardamos
en creer que pueden suceder,
y cuando creemos y los vemos,
las brújulas dejan de apuntar al norte,
la nieve cae de color carmín,
las alas nos crecen y volamos muy alto,
con solo pensar en lugares, ya estamos ahí.
El tiempo se detiene con solo desearlo,
y el fuego se transforma en hielo porque si.
Nada seria imposible que no pudiera hacerse,
las puertas no tendrían carteles de Cerrar o Abrir.
Existirian pasos a otros mundos
y todos nuestros sueños, se podrían cumplir.
Por eso voy a cerrar los ojos, y cuando los abra
voy a verte corriendo, con tus brazos extendidos hacia mi,
y vas a abrazarme, y voy a besarte, y vas a mirarme
y vamos a amarnos, y no te vas a ir.
Voy a empezar a creer en milagros,
aunque tarden en llegar
porque así sabré que un día, sin comos, ni cuandos
abriré la puerta y vas a estar ahí
diciendome que vos también crees en milagros,
y que decidiste creer... En mi.
Morrison Hotel
domingo, 14 de junio de 2009
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